lunes, 29 de abril de 2013

36.#Me acordé de ti.

En algún momento todo termina, todo por lo que has luchado se consigue o se pierde por completo.Todo... ¿llega a su fin?

Son las seis de la tarde y sentado en la terraza de un bar se encuentra Steven. Solo e impaciente. Lleva más de media hora esperándolos y por fin llegan, tarde pero llegan.
-Llegáis tarde.-Decía Steven a la vez que se levantaba para saludarlos.
-Lo sé, lo sé. Lo sentimos amigo. Es que se estaba arreglando. -Señaló con su dedo pulgar a la chica que le acompañaba, es decir, a Laura.
-¿Perdona? Si has sido tú. No he visto a un hombre más repipi en mi vida.
-Bueno, bueno... no importa, hacia buena tarde. ¿Qué os pido? - Dijo Steven levantando el dedo para llamar al camarero.
-Yo una coca-cola.
-Y yo otra.- Dijo Robert mientras se sentaba.
-Vale. -Hizo señas al camarero y luego se sentó.
-Por fin sales de casa. Llevabas unos días que ni a la fuerza te podían sacar.
-Ya bueno... no apetecía mucho.-Dijo por lo bajo.
Laura sabía de qué hablaba, y por qué no salió esos días. Todo por su amiga, pero mejor no era sacar el tema...Ni mejor decir con quién se encontró aquella noche.
-Oye Steven una amiga se casa el mes que viene, y me preguntaba si querías venir. - Dijo Laura para cambiar de tema.
-¿Una amiga? ¿Quién?
-Tranquilo... no es tu queridita Emily... -Dijo bromeando Robert. Laura enseguida le pegó una patada por debajo de la mesa, al ver la cara que puso Steven. -O-oye Steven, que era broma. Lo siento.
-No, si da igual.- Sonrió falsamente. 
-Se fue con él ¿verdad? -Prosiguió Steven.
-¿Qué? - Contestó Laura un poco perdida.
- Emily... con el fotógrafo.
-Ah... Mm... sí. -Susurró. Steven movía la cabeza afirmando mientras miraba para otro lado. Aunque se lo imaginaba, al saber que era cierto le dolía. Él de verdad la quería y la seguía queriendo.
-Steven... venga. Mírate tú estás para comerte, y a más de una no le importaría. ¿A qué sí, Laura?- Decía Robert para animarlo. Laura afirmaba sonriendo, ya que se sentía bastante mal. 
Steven los miró y les volvió a sonreír apretando los dientes. Mejor fingir.
-Bueno pero todavía no me has dicho de quién es la boda. -Miró hacia Laura.
-Ah, pues es una de mis mejores amigas,se llama Lucía pero entre nosotras Lucy. Vamos, era la típica que decía que el amor era un coñazo y que mejor soltera. Y mírala se nos casa.
-Ya ves... la gente como cambia ¿eh Robert?-Le miraba sonriendo.
-No es la gente,sino los sucesos que aparecen en ese momento.- Sostenía fuerte la mano de Laura. Steven apartó la mirada sonriendo. Pensando en ella,pensando en qué hubiera pasado si los sucesos hubieran cambiado, si no hubiera aparecido él esa noche.















-¿Te puedo hacer una última pregunta? -Se giró hacia Laura.Ella afirmó con la cabeza.
-¿Cuándo se va?
-Pasado mañana. 

domingo, 14 de abril de 2013

35.#Me acordé de ti.

Hasta que...

-¿Por qué siempre te encuentro,Emily? - Se escuchó una voz que procedía detrás suya.
-Porque te llamaba a gritos en mi mente... -Susurró Emily sin girarse.Reconocía perfectamente esa voz, era propio de él aparecer en sus peores momentos.
-No lo creo...-Susurró produciendo un silencio- ¿Qué haces aquí con esta tormenta? -No recibió respuesta.
Seguía mirando al horizonte, aislada de todo o al menos eso quería. Aislarse de todos, dejar todo atrás.
-Vamos, Emily. Vas a coger un resfriado. -Se acercó a ella para agarrarla del brazo pero enseguida ella lo apartó, mirándole.
-¿Por qué me llamas Emily? ¿Por qué me agarras del brazo y no de la mano? ¿Por qué, Simón  -Sus ojos se miraban fijamente pero él enseguida los apartó de su mirada.
-Cómo quieres que te llame ¿eh? Me mentiste, Emily.
-¡No! !Yo no te mentí  ,yo no mentí a nadie! Me mentí a mi misma al pensar que todo estaba bien, al pensar que yo estaba bien. Que yo era feliz ¡Y deja de llamarme Emily! - Gritaba entre lágrimas. Ya estaba todo perdido ya no quería sufrir más y menos perderle a él. - Por favor tú no, Simón. Tú eres lo único de mi pasado, eres lo único que me acerca a todos ellos, a todos que dejé atrás. -Decía entre lágrimas y refugiándose entre sus brazos que poco a poco la fueron acogiendo.
-A lo mejor es por eso... -Susurró mirando al suelo-
-¿Qué? ¿Cómo que es por eso?
- A lo mejor me extrañabas siempre tanto porque yo soy tu pasado. Solo quieres volver atrás y por eso venías conmigo. No por mi, sino por tus recuerdos.
- No, eso es mentira. -Le miró desesperada.
-¿Entonces? Si me echabas tanto de menos,si estabas tan mal. ¿Por qué no me has ido a buscar? ¿Por qué no me llamaste antes? Fuiste tú la que te alejaste, supongo que ya no me querías y ahora como te has visto sola... -Paró unos segundos, lo que iba a decir la iba a doler, pero esa era su intención.- Solo vienes a mi porque estás sola. Porque sabes que has jodido tu vida y la de los demás. - Emily le miró atónita, y sin darse cuenta su mano llegó fuerte a la cara de Simón. Pegándole una bofetada.
-No tienes derecho a decirme eso... -Apretó fuerte los dientes y se fue alejándose de él.
- ¡¿Es que no es eso lo que tú piensas?! -Gritó Simón a lo lejos. -¡Yo solo te he dicho lo que  tú me has estado diciendo todo este tiempo por mensajes! -Emily se paró,  sin girarse,sin acercarse mientras él seguía gritando.
-¡¿Qué pensabas?! ¡¿Qué no he leído todo este tiempo tus mensajes?!
-¿Y por qué no respondías?
-¿Para qué responder? -Decía acercándose a ella. - Cuando llegué aquí sabía que estabas tú también. También sabía que no ibas a estar sola pero nunca me imaginé que ibas a cambiar tan poco.
-¿A qué te refieres? -Se giró para mirarle a los ojos.
-Sigues siendo la negativa pelirroja. La que se derrumba por cualquier cosa y su única escapatoria es pensar en el pasado. Pero bueno... por una parte eso es bueno -Sonrió tímidamente- Así no te olvidaste de mi. -Ambos sonrieron y ella agachó la cabeza.
- A veces pensaba que ibas a venir en los peores momentos... que ibas a estar al final de la calle o al lado del paso de peatones. A veces me decía que me olvidara de ti que ya tendrías una nueva vida que ya tú eras uno de esos pasados que solo lo vives una vez. -Decía ante la atenta mirada de Simón - Pero otra parte de mi tenía esperanzas a volver a verte o quizás a buscarte pero supongo que siempre eres tú el que te encuentras conmigo. 
-Es un GPS que te puse en la piel antes de despedirme de ti en aquellos tiempos. -Dijo bromeando.
- ¿Sí? Pues funciona bastante bien. -Le sonrió. 
-Dentro de tres días me voy... -Continuó Emily entre un suspiro.
-¿A dónde? 
-Por una vez, el trabajo me sonríe y ya no tendré que ir mendigando con la guitarra por las calles. Me presenté a una audición y probablemente me cojan. 
-¿Pero a dónde vas? -Insistió Simon.
-No lo sé... lejos de aquí. Me lo plantee. Siempre he estado aquí, esperando a algo, a algo que ya llegó así que ya estoy satisfecha. Ya me puedo ir de aquí...
Ninguno de los dos no sabía que decir, no sabían que hacer. Se tenían enfrente hablando de todo lo que les preocupaba como en aquellos años. Pero era un poco más diferente.
Dicen que cuando eres mayor tienes más problemas que cuando eres adolescente, que la vida te cambia de un momento a otro pero no puedes huir. Ya no. Ya tienes unas responsabilidades, ya tienes un futuro. En ese memento Emily se había dado cuenta. Ya no solo bastaba con un perdón, ni con un ''no sé''.Ya tienes que tomar miles de decisiones y pensar en ellas y averiguar cual es la correcta. Ya tienes que tomártelo enserio, ya no podías esconderte. 
-¿Por qué no te vienes conmigo? -Soltaron sus labios sin pensarlo. Fue un impulso que siempre quiso salir.
-¿Qué?
-Vente conmigo Simon. Vente el sábado conmigo. 



martes, 2 de abril de 2013

34.#Me acordé de ti

¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Qué pensar? ¿A dónde mirar? 

Lee el mensaje miles de veces, no sabe qué hacer, ni qué decidir. Está sorprendida.
Dos invitaciones a distintos lugares pero los dos a la misma hora ¿Coincidencia? no lo creo. La lucha que se declararon ya había comenzado y los dos tenían prisa.Dependiendo de su decisión elegiría al ganador, es decir aquel que tenía la oportunidad de conquistarla mientras que el otro se alejaba de su camino.
Invitación a ser suya, a pasar un rato que dependiendo de su elección elegiría al ganador.
Fácil para ellos pero difícil para Emily. Su futuro lo tenía en sus manos, ya no había vuelta atrás. Pero su pregunta era: ¿Con quién quería pasar ese futuro? ¿A quién le daba su oportunidad?
Su mente estaba confusa, no sabía que hacer así que sin pensárselo cogió abrigo y paraguas y se fue a donde le llevaban sus pies. ¿Para qué comerse continuamente la cabeza? Ya lo decidiría por el camino...
Y si se arrepiente de su elección ya habrá alguna salida por la mitad del camino.

Las gotas de lluvia se resbalaban por su paraguas mientras sus pies caminaban sin dirección fija hasta que el cerebro decidiera entre la cafetería o en la puerta de la tienda de música donde se conocieron. Los dos lugares a dos semáforos de distancia. 
Su cerebro no pensaba, o ella no quería que pensara. No quería decidir. ''¿Por qué hay que decir tanto en esta vida? '' Siguió andando hasta el final de la calle y una vez allí se paró, agachó la mirada y suspiró. 
Por una vez tenía que ser sincera consigo mismo, por una vez tenía que dejar de pensar en los demás y pensar en lo que ella quería.

¿Qué quieres Emily? ¿Qué futuro quieres? ¿Dónde deseas estar? 

Primer semáforo y con conciencia dejó atrás a Steven. Dejó la perfección a un lado.Ella no se lo merece,  no se merece alguien tan perfecto o no quiere alguien tan perfecto. No la faltaría atención pero... no le mira con los mismo ojos con que él la mira.
Pero por unos segundos sus pies empezaron a andar cada vez más rápido, sin llegar a correr. Huía de él. Estaba allí, en la puerta de la tienda ,con una rosa en mano y esperándola. No era capaz de acercarse, no soportaría volver a hacerle lo mismo que aquel día.    
''Mejor no mirar atrás. ''
Retomó el paso, alejándose de Steven y acercándose más al que le esperaba sentado en una de las mesas con dos cafés. 
La lluvia cada vez era más fuerte. Los charcos producían lagos en medio de la calle y podía verse reflejada en ellos.  No tenía ninguna expresión, no sabía como sentirse.
Mickel la había hecho feliz, mientras que ella solo le hacía daño. Cuando todo se derrumbaba estaba siempre él aunque ella no le quisiera ver y a pesar de todo volvió. A pesar de como le trató, de como se largó sin decir nada, él se quedó. ¿A caso no se lo merece? Pero si se hacía esa pregunta también tendía que pensar en Steven. él también se lo merece ¿no?
Su cabeza la estaba liando, ya no sabía ni que era lo correcto. Parada en medio de la calle, mirando el reflejo del charco apareció una rosa. A su lado estaba Steven.
-Me rindo. -Susurró por lo bajo.- Ni si quiera sé porque acepté esta estupidez. - Prosiguió mientras se marchaba.Las gotas de lluvias rompían el silencio y junto a ellas su voz.
-Pienso... pienso que actuáis de manera egoísta  -Susurró Emily sin levantar la mirada,estaba apunto de llorar. Steven se paró en seco y sonrió de manera irónica.
- Si tomo una decisión saldréis lastimados alguno de los dos... de nuevo. ¿Por qué todos me hacéis esto? ¿Por qué me ponéis contra la espada y la pared? -Prosiguió llorando en vano. Steven siguió hacia delante sin querer escucharla. Ya no quería más,ya no aguantaba más. 

Pasó una hora sin parar de llover. La rosa seguía en el charco y Mickel se había ido de la cafetería ante la mirada de Emily que estaba sentada con su paraguas en un banco del parque. Solo le estaba observando,viendo sus expresiones cada vez que miraba al reloj ya que no era capaz de aparecer.
Aunque empezara a oscurecer ella seguía ahí, mirando al infinito y peleándose con su mente. Hasta que...