sábado, 24 de diciembre de 2011

23#.Te necesito a mi lado...

Los últimos copos de nieve caían en esa fría noche de 31 de diciembre. Nuevo año, nueva vida para todos.
Primera campanada, segunda, tercera… comiéndose rápido las uvas para no quedarse atrás. Intercambiándose sonrisas. 12 campanadas. Besos y más besos.
-¡Feliz año nuevo!-gritó Emily y se tiró a los brazos de su padre sonriendo.
-Igualmente cariño- sonrió y la besó en la mejilla.
Se sentía feliz por una vez en navidad, se sentía feliz. Miraba entusiasmada a su alrededor, su casa estaba adornada con miles de luces que su padre había puesto antes del accidente y de fondo una cinta vieja de unos villancicos sonaba.
-Papá ya es la hora, voy a ver a Simón ahora en nada vuelvo – le dio un beso en la mejilla y salió entusiasmada a verle. Habían quedado ese día después de las campanadas para felicitarse el nuevo año y poder contarle lo que tanto había esperado ella. Esas últimas semanas habían pasado tantas cosas que afectaban a todos ellos: Mickel se volvió a confesar ante Emily pero ella le rechazó, no podía engañar a él ni a su corazón, amaba a Simón solo a él. Y luego Simón tuvo que elegir en marcharse o quedarse con Emily cuya respuesta obtendría en unos minutos.
Dando pequeños saltitos de felicidad y tarareando un villancico iba Emily avanzando por las luminosas calles, convencida de que la respuesta sería si. Entonces divisó a lo lejos a Simón.
-¡Feliz año nuevo!- gritaba mientras corría hacia él con una sonrisa.
-Igualmente- le contestó dulcemente y cuando estaba enfrente de ella la besó.
-Bueno y dime la respuesta- -Sonreía Emily.- ¡No! Espera espera que cierro los ojos y así es más emocionante- riéndose cerró los ojos esperando la noticia. Simón sonreía tristemente, le partía el alma, todo.
-Emily… por favor, abre los ojos- su tono de voz era serio y triste. Emily preocupada abrió sus ojos, unas cuantas de lágrimas le recorrían el rostro. Lamentablemente sabía la respuesta.
-Yo no te lo quería decir hoy Emily… sabes que no puedo hacer lo que los dos queremos aunque lo desee.- decía mientras sus ojos se inundaban de lágrimas.-Emily yo te quiero, no miento, no te quiero te amo, pero esto no puede ser...- Emily no paraba de llorar le daba igual sus explicaciones, no no quería que se fuera.
-¡Me da igual los kilómetros que nos separen! ¡Me da igual, yo te amo y no lo dejare de hacer por una palabra llamada distancia! – decía gritando mientra lloraba.
-Emily…- Se abrazaron fuertemente.- Te prometo Emily que seguiremos, juntos luchando a la vez podremos.-
Abrazados, llorando, consolándose, con su único objetivo es de luchar contra la distancia.
-¿Me… prometes que me querrás aunque estemos lejos?-dijo Emily mientras se limpiaba las lágrimas.
-Te lo prometo- y con una sonrisa rota se agarraron sus dedos meñiques como acción de promesa y con un último beso tierno y apasionado expresándose todos sus sentimientos sellaron la promesa.


 Dedicado a todas las parejas, Romeos y Julietas, amantes o amigos separados por un enemigo llamado distancia. Porque cuando quieres y te lo propones el amor supera a cualquier fenómeno, ser, objeto e incluso kilómetros. No te rindas nunca y lucha por lo que quieres y nunca te olvides de sonreír porque con una de tus sonrisas iluminas el mundo.

Y colorín colorado esta historia no se ha acabado.


domingo, 18 de diciembre de 2011

¿Saltas?

Respiro hondo, cierro los ojos y empiezo a saltar. A saltar muy alto,intentando volar y sentir como floto en el aire. ¿La razón? Fácil, quiero sentir por una vez el mundo a mis pies,controlar las sensaciones que yo quiero sentir y dejar de tener los pies en la tierra navegando sin rumbo por mis sueños.
Salto, salto cuando yo quiero, cuando yo lo necesito, cuando más lo necesito ya que nadie me lo puede impedir.


sábado, 17 de diciembre de 2011

22# Te necesito a mi lado...

Ese mismo día sentado en la cocina tomándose una tostada untada con un poco de mermelada de fresa y mirando una revista de skeats.
‘’Si te entrenas llegaras a ser el número uno, a salir en las revistas como: Juvenile Sport o Skaters. Todas las chicas irán a por ti, serás la envidia de cualquier adolescente pero solo si aprovechas esta oportunidad, Mickel solo piénsatelo.’’ No se sacaba la conversación con su tío, era un gran manager de artistas muy famosos y el día después del accidente le informó que uno de sus compañeros se había fijado en él cuando iba a las pistas de skeaters. Había que reconocer que era muy bueno en eso, además le gustaba y desde pequeño había soñado con dedicarse a su patín  pero con solo pensar que se debe ir a otra ciudad lejos de Emily un escalofrío le recorría por todo el cuerpo. No era capaz de sacársela de la cabeza, esos últimos días la estuvo llamando pero no lo cogía. Cerró la revista y cogió el móvil.
Se quedó mirando la pantalla del teléfono y luego marcó su número, se lo sabía de memoria, de tantas veces que la había llamado perdió la cuenta.Llamarla o no llamarla.
‘’Arriésgate’’ pensó.Suena el primer ‘’Pi’’. Se sienta en el sofá. Segundo Pi, tercer Pi. Nervioso sin parar de moverse se levanta y empieza a dar vueltas por toda la habitación, se alborota el pelo y se rinde. Hasta que…
-Hola Mickel.
-¡Emily! hola.-dijo emocionado.-pensé que no me cogerías la llamada.
-¿Por qué no lo iba a hacer? No eres un acosador ni nada por el estilo ¿no? –le respondió bromeando y los dos sonrieron.
-Ya bueno no lo soy, creo.-se escuchó una carcajada al otro lado del móvil.- Bueno, solo quería saber cómo estabas.-continuó con un tono más serio
-Bien, estoy un poco mejor gracias. Oye siento no haberte cogido las llamadas es que en esos días mi padre me confiscó el móvil para que nadie me molestara, lo siento. –mintió.
-Me alegro. Bueno no te preocupes, te llame por esto.-respondió más aliviado. Los dos mintiendo escondiendo una verdad.
-Oye Mickel tengo que colgar, luego hablamos por el MSN. Gracias por llamar enserio. Besos.
-Vale, adiós Emily y recupérate
-Gracias, adiós.
Mickel colgó unos segundos después de que ella colgara con el móvil todavía en la oreja escuchando los pitidos que indicaban la llamada finalizada. Se guardó el móvil y se tumbó en el sofá.
-Estúpido, estúpido, ¿por qué no le has dicho lo que querías decirle?-se decía así mismo. En realidad el motivo de la llamada no era solo para preguntarla que cómo se encontraba, sino que también para quedar con ella y decidirse si aceptar esa oportunidad o no. Aun así le daba un poco igual todavía tenía días para decírselo, al menos escuchó su preciosa voz aun que solo fuera por unos minutos. Pero todavía no se había olvidado de lo que pasó hace dos días cuando los vio a los dos antes del accidente, sin saber todavía a que se refería ese gracias que le dijo Simón.
Ese mismo día en su azulado cuarto.
Se siente un poco mal por haber mentido a Mickel poniéndole esa absurda excusa y de haberle colgado así de rápido, pero no podía decirle que le estaba esquivando esos días porque se sentía culpable por lo de Simón,después de haber dejado a Mickel tirado y aprovechándose de él, ni tampoco que tenía que colgar porque vio a Simón conectado en el MSN. Ella sola empeoraba las cosas, tenía un imán para meterse siempre en mentiras y con su suerte seguro que todas saldrían mal. Pero lo que le animaba un poco es que al menos pudo hablar con Simón aunque solo fueran pocos minutos.
Hace unos minutos en la red.
Emily ve el símbolo de conectado, cuelga el teléfono y abre la ventana para hablar con él, duda por un momento pero se arriesga.
-Hola Simón! :] – tarda un poco en contestar.
-Pelirroja, buenos días. Veo que te has levantado de bueno humor hoy.
Emily sonrío dulcemente,‘’Pelirroja’’ adora cuando la llama así.
 -Qué tal estas? Te llame muchas veces pero no me cogías el móvil :(
-Bien estoy bien ya no me duele tanto la pierna, ya.. lo siento Pelirroja es que mi madre me lo quitó.
Emily por un momento dudó, la misma excusa que le puso a Mickel ¿y si él también la estaba esquivando? Era lógico que lo hiciera, después de todo lo que le hizo, aunque le doliera lo entendía.
-Ah, entiendo.
-Oye me tengo que ir, ¿te parece bien que quedemos mañana en el paso de peatones? Necesito hablar contigo…
-Está bien, adiós Simón :]
-Adiós Pelirroja.
Simón cerró sesión, Emily se quedó leyendo una y otra vez la conversación, por más que quisiera no leía ni un te quiero ni nada sabía que no iba a ser le mismo después de todo pero ¿la estaba esquivando? No, no podía ser porque sino no querría quedar con ella.¿Y de qué tenían que hablar? Emily sabía perfectamente la respuesta, pero por un lado le daba miedo a tener la razón.


viernes, 16 de diciembre de 2011

Nuestro Peter Pan no nos abandona.

-Necesitamos algo grande, algo fuera de sí para estallar el mundo.
+¿Una bomba? 
-Si, no estaría mal pero una bomba de risas y alegrías.Algo que nos impacte a todos y que nos haga sentir bien como si estuviéramos caminando entre nubes de algodón y al final de ese camino tener esa sensación que se te produce cuando te tiras de un gran tobogán situado a una gran distancia del suelo, que parece que tu cuerpo flota.
+¿Por cuánto tiempo?Para toda la vida estaría bien.
-Sí, pero sería un poco aburrido experimentar esa sensación todos los día. Quiero algo que nos impacte un rato, semanas, máximo meses.Sensaciones nuevas,todos los días, cada año,cada mañana al despertarte.
+Suena bien, demasiado bien. ¿Y por qué no lo haces?
- Porque estoy esperando el momento, la compañía y el lugar adecuado.
+¿Y si envejeces esperándolo y no lo consigues?
- ¿Yo envejecer? Querido amigo todo el mundo siempre es joven. Por mucho que sople las velas de una tarta siempre seré joven.
+¿Por qué?
-Porque mi Peter Pan nunca me abandonará.

jueves, 15 de diciembre de 2011

21# Te necesito a mi lado...

Sueños. Aquellos grandes y en ocasiones difíciles deseos de la gente, pequeñas historias que imaginas en tu cabeza mientras duermes, pero que a veces parecen tan reales e intensas que piensas que han sucedido de verdad.
En su azulado cuarto, tumbada y abrazada a un pequeño osito de peluche que tenía desde pequeña se encontraba Emily con los ojos cerrados en un profundo pero agradable sueño por lo que indicaba la pequeña sonrisa que tenía en su rostro. Era un frío y nublado día, las calles seguían blancas por la nieve y no había mucha gente por las calles. La fuerte brisa del viento que chocaba contra las ventanas despertó bruscamente a Emily. Parpadeó varias veces los ojos y se sentó en la cama teniendo en sus brazos a su osito de peluche al que llamaba ‘’Bob’’, miraba extrañada las paredes como si estuviera perdida como si hubiera salido de un pequeño mundo diferente al real.¿Cómo había llegado a su cuarto?¿qué es lo que había pasado? Se preguntaba. Lo único que recordaba era el último encuentro con Simón en el semáforo pero todo lo demás lo veía borroso como un recuerdo olvidado o perdido que no quieres volver a recordar.
Las diez en punto, el despertador suena tocando la canción Just a dream de Nelly, Emily se quedó mirando por la ventana desde su cama ‘’open my eyes, it was only just a dream’’ empezó a cantar, entonces pensó: ¿Y si todo había sido un sueño? ¿el encuentro con Simón, su romance, su amor por él, la atracción por Mickel? ¿todo? Los ojos de Emily empezaron a inundarse de lágrimas, ¿tanta soledad tenía en su corazón que su cabeza tuvo que crear una historia para llenar ese vacío? Las lágrimas iban recorriendo su rostro, tapándose con la almohada para desahogarse. Quería que ese sueño fuera real, lo quería ,lo deseaba, lo exigía. Tantas emociones que había vivido esos últimos meses eran tan reales, no podía ser solo un sueño. Entonces pensó, se levantó rápido de la cama, sintió dolor y miró el calendario que tenía colgado en su pared justo al lado del ordenador: 27 de diciembre. Emily suspiró aliviada y se le dibujó una pequeña sonrisa mientras se limpiaba las lágrimas, no fue un sueño, existía. Existía su querido Simón aquel chico al que amaba tanto y que casi le pierde por una estúpida tentación. Emily se fijó que tenía el día 25 señalado, ese día habían cumplido 9 meses juntos entonces reaccionó, su mente se aclaró, Simón fue a buscarla justo el día de su día especial, que así lo llamaba ella, pero justo en ese día tuvieron el accidente, recordó su última mirada con él y las sonrisas que se dedicaron antes de salir de su paso de peatones, en ese lugar donde se conocieron, donde bailaron, besaron y finalmente se despidieron. Más lágrimas recorrían por su rostro. Le tenía que ver ya. Desde que fue al hospital no le volvió a ver, y su madre no le cogía el móvil, decía que ella tenía la culpa de todo lo que le había pasado a Simón y como siempre Emily no aguantaba la presión y en esos días no había salido de la cama, se encontraba siempre con los ojos cerrados los cascos del reproductor de música puestos y recordando cada uno de los momentos que había pasado con él, el lugar en donde se conocieron, cada uno de los besos que se robaban, su primera vez y el siempre que se prometieron. Pero sin saber cómo ni cuándo pronto cada uno de esos recuerdos serán lentamente olvidados y remplazados.


lunes, 12 de diciembre de 2011

¿Una pizca de valentía? Si por favor.

Te das cuenta de que estas sola en este mundo de lágrimas, y te encierras en tu cuarto a llorar como una cobarde.Escondiendo cada una de las lágrimas que derramas en una falsa sonrisa.Refugiándote en los acordes de esa canción especial, intentando escapar en este mundo de injusticias...
Pero llega el día que te das cuenta de que debes cambiar, cambiar en como actuar en esas situaciones en las que tienes ganas de correr,escapar del mundo.Ser más fuerte, atreverte a todo y a no dudar en ningún paso que das. Luchar por lo que quieres,luchar por ser feliz, porque todos tenemos derecho a ser feliz. 

Buenos días princesa

Buenos días princesa he soñado toda la noche contigo.
Íbamos al cine y tu llevabas aquel vestido rosa que me gusta tanto.
Solo pienso en ti princesa, pienso siempre en ti...

Sorpresas.

Sentada en un asiento situado en la esquina de la pequeña cafetería.
-Buenos días bella dama.-le dijo un caballero tapando su rostro con una máscara,cogió su mano y la besó.
+Buenos días- dijo ella sin saber quien era ese misterioso caballero.
-¿Puedo sentarme a su lado,tomar un café los dos juntos y besarnos hasta el amanecer expresándonos nuestro pleno amor?- le preguntó levantándose la máscara blanca que le tapaba el rostro para dejar ver su bella sonrisa.
La dama sonrió y aceptó la petición del caballero.Este se sentó a su lado y se acercó para besar los rosados labios de la dama que no dejaba de sonreir por la sorpresa de su querido amor.

domingo, 11 de diciembre de 2011

20#Te necesito a mi lado...



25 de diciembre en un rincón de su habitación, llorando sin control.
‘’pero sabes lo que yo siento’’ palabras que le partían el alma como si le clavaran miles de espadas, sabía lo que sentía ella, sabía que él estaba con ella porque se aprovechó de la situación, de su tristeza y de su debilidad. Mickel seguía derramando más lágrimas, no sabía lo que le pasaba nunca antes había llorado y menos por una chica ¿era él? Sí, se miró al espejo y efectivamente, era él, era ese chico tan atractivo de melena castaña y ojos marrones, con sonrisa encantadora y a la vez seductora, el que hacía llorar a las chicas y no al revés.¿Dónde estaba?¿Por qué le había afectado tanto Emily?¿Es que acaso la amaba? Mickel pegó un grito de furia y sin saber que hacer ni a donde ir salió de su habitación pegando un portazo. Caminaba sin rumbo por las blancas y solitarias calles, todo el mundo estaba en sus casas preparándose para esa noche y él esperando a verla, a encontrarse con ella y desahogarse. Por su cabeza pasaban miles de preguntas pero a ninguna la encontraba una respuesta, ¿cómo pudo llegar a esa situación? No era capaz de quitarse de la mente a Emily después de haberle dejado, humillado y jugado con sus sentimientos él todavía la seguía queriendo, no lo entendía, no entendía nada. Solo sabía una cosa, nada de eso hubiera pasado si no se hubiera encontrado con aquel chico de ojos verdes llamado Simón, le odiaba, le quito a su chica y él no lo iba a permitir. Entonces los vio, a esos dos enamorados en una moto, como Emily sonreía y se abrazaba fuertemente a Simón, parecían felices muy felices, Mickel no lo soportaba un fuerte sentimiento le recorrió por el cuerpo y la mirada de Simón y de Mickel se cruzaron, las dos con un mismo significado: odio. Mickel sonrió con maldad, Simón solo se le quedó mirando y aumentó la velocidad. Se quedó mirando como se alejaban cada vez más.‘’venganza’’ se le paso a Mickel por la cabeza. Vengarse de él o de ellos pero no sería capaz de hacérselo a Emily ¿o si? Tenía tanta rabia que no se quería vengar de todo el mundo que le hizo daño.El golpe del accidente y los gritos de Emily hicieron que desapareciera su rencor. Corrió hasta el lugar donde se encontraban, vio a Emily tirada en la acera con el casco azul de Simón puesto y sangrando.
-¡Emily, Emily!- gritaba, pero no le respondía, vio como sus ojos se iban cerrando y su boca pronunciaba un nombre ‘’Simón’’. Mickel levantó la mirada para buscar a Simón, pero no lo encontraba hasta que vio a lo lejos una figura, se acercó un poco y le vio, era él, tirado en el suelo, desangrándose, con los ojos abiertos y mirando a Mickel. ‘’Corre véngate, es tu oportunidad, mírale no sobrevivirá, remátale antes de que venga alguien, nadie sabrá que has sido tú.¡Venga!’’ escuchaba en su interior. Dispuesto a pisarle a hacerle sufrir, Simón le miró.
-gracias.- dijo sin voz, en su último aliento, sin fuerzas. Retrocedió ¿gracias?
La gente salió de sus casas al oír el accidente y apareció una ambulancia, Mickel miró a Simón y se fue. Huyó más bien.
Tumbado en la cama con la almohada tapándole el rostro. No era capaz de quitarse aquella imagen la del accidente. ¿ Lo había provocado él? No, no podía ser, él no hizo nada solo aparento ser fuerte delante de otro chico como hacía siempre para que nadie le pisoteara. La sonrisa de Emily el rostro de Simón, el gracias que le dijo no se lo podía sacar de la cabeza.¿Se tendría que haber vengado? No sabía pero tampoco sabía que pronto se vengaría de él.

 

martes, 6 de diciembre de 2011

19#Te necesito a mi lado...

Siempre huyendo de los problemas, encerrándote en tu cuarto escapando de la  frialdad del mundo, de las injusticias… y ahora te ves en una de esas situaciones en las que no sabes si correr, gritar o enfrentarte a la situación.
25 de diciembre uno enfrente del otro sin decir nada, solo oyendo la brisa del viento.
-te necesito…
-… a mi lado- terminó la frase Emily. El silencio los inundó por unos segundos, mirándose el uno al otro, con lágrimas recorriendo sus rostros.
-Volví a por ti pensando que tú me necesitabas como yo te necesitaba a ti… y me encuentro con que todo fue una mentira.- decía fríamente mirándola a los ojos. Emily solo callaba mirándolo, sin saber que decir.
-Me gustaría salir corriendo, ir a por ti, retroceder en el tiempo y asfixiarme mientras te beso- pensaba, pero solo miraba.
-No diré nada Emily, soy un estúpido pensando que me esperarías pero sé que eso es antinatural, tanta distancia puede con todo.- decía a la vez que cogía su casco azul del suelo para montarse a la moto.-Un placer Emily Hadson…-
Emily seguía sin moverse. El miedo podía con ella. –cobarde, cobarde, te deja por ser cobarde - decían las voces en su interior, cobarde como siempre sin saber que hacer en los peores momentos. Viendo como Simón montaba en su moto, como el paso de peatones testigo de su encuentro y primer beso también lo sería de su despedida.
Emily respiró hondo cerró los ojos y corrió a por él, no le dejaría escapar, tenía que dejar de ser una cobarde. Simón dispuesto a irse arrancó la moto y Emily montó.
-¡No te volveré a dejar! No nunca más – se abrazó fuerte a él.
La miró a los ojos y sonrió- ¿a dónde princesa?- la preguntó a la vez que arrancaba la moto.
-a donde sea, pero no te separes de mi- dijo abrazándose fuertemente a él, poniéndose su casco azul para protegerse. Arrancó la moto y salieron por las carreteras llenas de nieve y adornadas por las luces, los dos con una sonrisa. Hasta que pasaron por una de las calles cercanas al instituto y le vio a él, a Mickel, sus miradas se cruzaron y miles de imágenes se le vinieron a Simón a la cabeza, abrazándola, tocándola, besándola…Cada vez aumentaba más la velocidad, cada vez que imaginaba que la había perdido iba más rápido, esquivando miles de coches sin parar, Emily asustada gritaba que parara pero él seguía hasta que en una curva perdió el control. El silencio de las calles fue roto por el golpe, gritos, auxilios, lágrimas del accidente.
Tirada en medio de la carretera, abriendo lentamente sus ojos Emily miró de un lado a otro buscando a Simón, no veía nada solo oía gritos como la llamaban pero era incapaz de responder una presión en el pecho la desgarraba el alma ¿dolor?¿angustia?¿confusión? no sabía bien lo que había pasado quería estar con Simón, lágrimas la recorrían la cara y lentamente volvió a cerrar sus ojos con la esperanza de despertar y verle acostado a su lado.¿Este sería el fin de su relación?¿de sus alegrías?
-lo siento, lo siento Simón- decía en sus pensamientos.
Porque dicen que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes.



sábado, 3 de diciembre de 2011

18# Te necesito a mi lado...

El día antes de navidad.
En un pequeño pueblo donde el frío inundaba todas las calles y solo se oía la brisa del viento. Tumbado en la cama de su habitación, escuchando la canción I can wait forever de Simple Plan en el ordenador se encontraba Simón intentando sacarse a Emily de la cabeza pero no lo conseguía. Los momentos que habían vivido juntos, la distancia podía con él, no aguantaba más quería ir a verla. ‘’Se que la distancia no importa, pero te siento tan lejos y no puedo mentir’’ tarareaba siguiendo la canción Simón mirando por la ventana las calles frías y solitarias, el típico pueblo tranquilo el mejor para relajarse, el que necesitaba su madre, Anna, ya que quería huir del jaleo de la gran ciudad y como buen hijo Simón dejó todo lo que tenía allí amigos, familia y novia por cumplir el sueño de su madre que era ser escritora. Una pequeña historia guardaba en sus documentos en la cual contaba como vivían dos adolescentes su amor después de dejarlo todo por estar juntos, cada tarde a la misma hora se situaba en frente del ordenador con una taza de café recién hecho y una melodía tocada por un piano de fondo y así se sentía inspirada.
Y con un ‘’ puedo esperar para siempre’’ terminó la canción, Simón se levantó, cogió su chaqueta, las llaves de su moto roja y su casco azul.

 –¿A dónde se supone que vas a estas horas?- le preguntó su madre mientras se hacía el café para ponerse otro rato a continuar la novela ‘’Buscando tu sonrisa’’.
- A por ella- le respondió fríamente a su madre.- ¿Qué? Es muy tarde además esta muy lejos la ciudad y no tienes billetes, asi que vuelve a tu cuarto y olvida esa tontería- Señalando a la escalera enfadada por esa contestación. 
-¿Tontería? Perdona pero yo no soy el que se muda a cientos de kilómetros solo para ser escritora y sin tener experiencia, asi que antes de decir que ir a buscar a la persona que quiero es una tontería piensa en las miles de estupidez que has hecho y en todas te he acompañado.- dijo Simón enfadado, salió a la calle dando un portazo y arrancó la moto. Anna no sabía que decir miró por la ventana como su hijo cogía la moto y desapareció entre los blancos caminos.
-Haya voy Pelirroja… por fin tu ‘’te necesito a mi lado’’ tendrá su fin- decía Simon con una sonrisa de oreja a oreja, por fin la volvería a ver después de tantos meses sin ella, sin su sonrisa, sin abrazarla. Deseando verla sin pensar que había tenido a alguien que la había consolado en sus momentos de tristeza.