jueves, 1 de noviembre de 2012

24.# Me acordé de ti

Y ser felices para siempre.

-''Esto es fácil Emily, si rellenas este papel todo tu futuro estará resuelto. Al menos por un largo periodo de tiempo. ''
Sus lágrimas iban cayendo poco a poco, dejando largas líneas negras por su mejilla. Su camiseta ya parecía un cuadro moderno, con miles de colores y todos a lo loco. Con miles de sentimientos.
Todo se le complicaba, cada segundo que pasaba cada problema que se le acumulaba. Seguía andando por la calle con la cabeza bajada, mirando a sus pies. Mirando tras el charco de sus ojos. Se hacía paso entre la multitud, perdiéndose entre ellas. Convirtiéndose en un bulto más.
Estaba confusa.

Hace media hora.

- Por fin llegas, pensaba que no vendrías ya. - Dijo Steven levantándose del asiento para saludarla.
- Si hombre, te dije que llegaría. - Contestó a la vez que sus mejillas se juntaron en forma de saludo.
-Por favor siéntate.-Señaló a la silla de enfrente mirándola. Emily asintió con la cabeza y se sentó, dejando su mochila de cuero marrón en la otra silla.
- Bueno, ¿y ahora qué?
- Pues muy fácil. Firma aquí y todo estará asegurado- Le dijo acercándola el papel que le cambiaría la vida.
- Pero antes de firmar. ¿Quieres tomar algo?- Prosiguió. Ella asintió con la cabeza y se acercó el papel.
-Sí, un café por favor.
- Está bien y por favor, léelo mientras y ya... me firmas. - La sonrió mientras se levantaba para pedir los dos cafés.
Emily le miraba de refilón como se iba alejando y se dispuso a leer el contrato. Su primer contrato de verdad, su primera puerta abierta para avanzar. Miles de letras construían ese papel, miles de frases liosas, que no entendía. Pero en su mente se podía resumir con una: Bienvenida al estrellato.
Seguía leyendo poco a poco, hasta que por fin llegó al final de la hoja. Sus ojos brillaban observando el papel y sus manos temblorosas lo dejaron caer.Y con un pestañeo rápido se levantó cogiendo la mochila.El tiempo paró y sus ojos se dirigieron a él, a la vez que sus piernas salían por la puerta de la cafetería. Alejándose de aquel lugar.
Minutos más tardes el tiempo volvió a correr y al llegar a la mesa con los dos cafés, vio que ya no estaba. Vio que dejó el papel en medio de la mesa, roto, echo a cachos y en medio de todos esos cachos esa nota. Aquella que recibió en su buzón. Steven dejó las dos tazas en la mesa y se sentó echándose las manos  en la cabeza, echando un suspiro interminable.
Porque no fue bueno escribirle al final del papel las mismas palabras que la escribieron en aquel papel del buzón. No era buena idea y menos en ese tipo de situación.

Pasado los minutos decidió ir a buscarla, decidió contarla todo. Decidió no quedarse atrás. Dejando el dinero en la mesa, cogió su abrigo y corrió a por ella, como un chaval de dieciséis años.
Esquivando a cualquier persona y buscando por todo su alrededor iba él, mientras que ella seguía avanzando por la multitud, sin prisa, sin dirección, con sus manos en los bolsillos de aquel abrigo amarillo.Sus ojos no paraban de buscarla en cada chica que adelantaba. Y al final la localizó,localizó a esa pelirroja con abrigo amarillo, la cual destacaba entre todos.Corrió sin parar a por ella, cogiéndola del brazo y poniéndose enfrente suya, mirándola a los ojos. Podía ver que su expresión era seria, mirándole sin ningún movimiento en sus labios.
- Emily, te lo puedo explicar.- Decía a la vez que cogía aire. Ella mantenía el silencio, solo observándolo. -  Esa nota... No, empecemos por el principio.- Dijo alborotándose el pelo.- Emily, me gustas.
Sus miradas se encontraron, pero ella enseguida la apartó mirando al suelo.Sin saber que decir, que hacer, solo callada.
- Emily, cuando te vi en esa tienda de música me llamaste la atención. Y fue un fastidio que justamente promocionaba a tu novio. Fue un gran fastidio... Pero no te pude sacar de la mente... Y sé que no soy el único. Te vi, te vi con aquel fotógrafo. - La expresión de ella cambió y por dentro de sus bolsillos sus manos no paraban de hacer fuerza. El silencio se puso entre ellos y él por dentro se estaba maldiciendo.Mientras que la gente pasaba sin observar y otros en cambio miraba de refilón. Las calles llenas de gente y ellos dos en medio de una acera, con el cielo nublado y el viento azotando sus cabellos.
-Olvida eso. - Prosiguió.- Ese no es el caso.Yo no sé tu historia, te conocí cuando ya eras madura, sé poco de ti. Lo que me solías contar cuando íbamos a tomar café para hablar de música. Emily... la verdad no sé cómo he llegado a este punto. Esto puede sonar cursi... patético diría Robert- Soltó una leve sonrisa entre esas líneas.- Pero todo el mundo tiene su corazoncito y por eso te escribí esa nota sin decir quien era. Por eso te la mandé anonimamente pero escrita a mano. Porque yo pensaba que sabrías algo o que al menos yo podría aparecer en tu mente como posible admirador, pero al parecer no fue así... - Decía mirando al suelo. Esta vez la expresión de Emily cambió, le miraba dulcemente, como si fuera un cachorrito. Cosa que Steven no sabía como tomárselo pero era mejor que la otra expresión. - Y bueno... menos mal que tenía otra copia del contrato. - Los dos se miraron sonriendo. Y ella poco a poco iba separando sus labios.
- Gracias... - Y con esta última palabra empezó a avanzar, separándose de él. Se giró para observarla y cuando estaba un tanto lejos la advirtió.
- ¡Esto no significa que me vaya a rendir! ¿Me oyes? ¡Esto era para que supieras que tienes otro camino por el que elegir! - Gritó con todas sus fuerzas hacia ella, la cual no se dio la vuelta, solamente sonrió para si misma.
-¡ Ha sonreído ! - Gritó un niño pequeño que había observado la escena desde el principio.El cual siguió a Emily para observarla. La gente de la calle que recién pasaba por allí se asustó, mientras que el resto, aquellos que lo contemplaron todo, como si fuera una película murmuraban entre ellos lo bonito que era. Que aveces esas cosas no solo pasan en las películas. Que aveces el amor está escondido en quien menos te lo esperas.
Y con otra sonrisa y guiñándole el ojo al niño, se giró Steven. Con un poco de esperanzas y con ganas de empezar un juego nuevo.







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