sábado, 28 de diciembre de 2013

''Todo estará bien.''

¿En algún momento no te has parado a pensar el tiempo que ha pasado o los hechos que han ocurrido desde entonces y los que probablemente ocurran? ¿Quién puede asegurar que todo saldrá como uno espera?

La brisa del mar levanta los granos de arena esparcidos por toda la playa, los rayos del sol propios de un día de verano dan brillo a su piel y el sonido de las olas al chocar con las rocas rompe el silencio de su mundo.Como cualquier día de verano a la misma hora, ellos se tumban con sus toallas en la parte alejada del turismo, nada más que miran el cielo sin decir nada, solo lo contemplan. Hasta ese día.

-Oye... ¿no tienes miedo de lo que puede llegar a ocurrir?- Su mirada no se encontraba con la suya, él seguía mirando el cielo sin decir nada -¿No tienes miedo de no conseguir tus sueños? Cada día que pasa pienso que voy a fracasar, pienso en todo lo que he vivido y lo extraño...No quiero crecer. -Decía agarrando el borde de la toalla mientras él apartó los ojos del cielo.- No quiero enfrentarme al mundo y verme sola.
El silencio por unos instantes inundó el ambiente, ninguno de ellos decía nada. Ella aguantaba llorar mientras que él volvía a mirar al cielo.
-¿No has pensado qué ocurrirá dentro de 2 años o 3? ¿ Estaremos por estas fechas aquí, tumbados sin hacer nada solo contemplar el cielo? ¿Estaremos así, estaremos juntos? - Ella buscaba una mirada de seguridad o algunas palabras pero él seguía sin decir nada.- Yo no quiero alejarme de aquí, yo no quiero irme a otra ciudad y encontrarme sola porque...tengo miedo de acabar sola sin ti, de no ser feliz por no haber cumplido mis sueños. Tengo miedo de que por alguna razón acabe siendo alguien que nunca he querido ser  ¿Quién me puede asegurar que dentro de unos años tú y yo estaremos así? ¿No tienes miedo de eso?  -Decía tapándose con sus manos el rostro empapado de lágrimas. 
Pasados unos minutos él cogió aire se incorporó mientras que ella lloraba sin parar. Le apartó una mano de su rostro y la agarró fuerte a la vez que se volvía a tumbar más cerca de ella.
- Yo no sé lo que puede llegar a ocurrir dentro de unos años, por mucho que digamos que nos casaremos que tendremos hijo o que estaremos juntos hasta la muerte no se sabe si eso ocurrirá...pero eso es lo que más deseo ahora. ¿Para qué amargarte con esos pensamientos ahora? Por mucho que pienses eso probablemente en un futuro si que cumplas todos tus sueños y seas más feliz de lo que te esperas ahora ¿no? Así que... ¿no crees que es mejor mirar el cielo ahora sin importarnos nada más que pensar qué puede haber más allá?- La susurraba bajo su atenta mirada, y por una vez en ese tiempo él la miró y sonrió. Una sonrisa que a ella la transmitía seguridad por el momento. ''Todo estará bien''
-¿Todo estará bien? -Susurró ella y él afirmaba con la cabeza, mirándola de re filón.
Y así ella lo esperaba.
Se sujetaron fuerte la mano y siguieron mirando el cielo olvidando todos los pensamientos y las preocupaciones, sin importarles nada más.

Y si algo sale mal, el destino ya se encargará.


lunes, 16 de diciembre de 2013

2.- Solo soy otro observador más.

26 de septiembre.

No sé cómo decírtelo, cada día te veo por los pasillos de este horrendo lugar y nunca me atrevo.
Cómo decirte que eres lo único que me da  fuerzas, cómo decirte que sin ti me hubiera ahogado en esta tristeza... Cada visita tuya alegra cada rincón de esta sala, cada sonrisa tuya me da la vida que poco a poco voy perdiendo.
Me encantaría salir de aquí, mirarte, cogerte de la mano y salir corriendo... Llevarte a esos lugares que me describías desde que nos conocimos y poder tomar un buen café caliente en alguna terraza sin preocuparnos por lo que lleva. Siempre me dices que cada día estás más fea, que estás más pálida pero... yo te veo perfecta. 
Recuerdo esas escapadas por la noche, cuando nos subíamos a la terraza a ver las luces de la ciudad y a planear lo que haríamos de mayores y cuando saliéramos de aquí. Tú no parabas de mirar la luz azul parpadeante del mirador del puente, sabía que querías subir allí y te prometí que te llevaría pero... no soy bueno en cumplir promesas. No soy bueno en nada, así que no sé porque me esfuerzo si sé que nunca te podré tener en mis brazos o al menos conseguir un beso tuyo... pero con estar a tu lado me conformo.
Cada noche pido a lo que sea que esté por encima del cielo que nunca te aleje de mi lado... No sé que sería si algún día desaparecieras antes que yo, no tendría sentido vivir.
Si algún día llegas a leer esta confesión espero haber sido capaz de atreverme y decírtelo antes. Espero haber sido capaz de cumplir todas las promesas que te hice y haberte cogido de la mano y salir de este infierno juntos. Pero... si por alguna razón no he sido capaz de hacerlo antes, lo siento... 


Y sus lágrimas empaparon la hoja del diario.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Solo soy otro observador más.

12 de noviembre.

Llevo días observándote, no es que sea un acosador... o eso espero. Cogí tu horario cada mañana y a la misma hora te sientas en ese banco sin hacer nada. Me llamas la atención, tu rostro no dice nada,tus manos siempre están sobre tus rodillas y tu mirada más allá del cielo. 
Me gustaría saber tu nombre,escuchar tu voz o que al menos me dirijas una mirada. Venga nena girate y pasa tu mirada hacia mi... Finge que te intereso.
Tu pelo se desliza por los hombros, y los rayos del sol hacen que tu pelo coja un color dorado aunque eres mejor que cualquier rubia. Cuando caminas desprendes sensualidad... No lo dudes.
Oh dios mio en lo que me conviertes.
No sé cómo me has conquistado tan rápido, ni una palabra hemos cruzado  pero... no sé. ¿Si ahora mismo me levantara y hablara contigo te quedarías sentada o simplemente saldrías corriendo?
No deberías tener miedo, no soy un violador solo soy un pequeño loco. Loco por ti. 

Estás leyendo un libro, cada día te haces más interesante. ¿Histórico, romántico o erótico?  Mm... no consigo verlo pero estás hipnotizada, no estás en el mundo real. A lo mejor eres solo mi imaginación porque nena, algo tan bello como tú no puede ser real. Pareces un ángel caído del cielo, pero solo para mi...espero.
No tienes pinta de ser de relación seria, no te llamo guarra ni mucho menos... solo una rompecorazones, como estás haciendo con el mio. Lo rompes sin darte cuenta, cacho a cacho se desprende de mi pero a la vez me sostienes de esta locura.
¿Sabes que son casi en punto? Tienes que irte preciosa, tu horario se acaba y los efectos de mis pastillas igual... Supongo que nos veremos de nuevo mañana a esta hora, y espero conseguir que me mires. Te aseguro que conseguiré alcanzarte.  

jueves, 12 de diciembre de 2013

Lo sé y lo supe.

Solo miraba hacia delante... Aquellos días mi único objetivo era el futuro, me propuse pensar solo en eso pero olvidé lo que dejé atrás.
¿Cuánto tiempo ha pasado desde que dejé de decir lo que pensaba y sentía? Eché de menos aquellos recuerdos, eché de menos su calor. Nunca pensé que todo acabaría allí...
El verano pasó y con él los recuerdos.Ahora la nieve cubre los espacios vacíos y trae nuevas experiencias.
Dime...¿tú estás en ellas?

Espero encontrarte de nuevo, he vuelto solo por ti.

Yo siempre te estuve esperando y nunca aparecías.

Decía a gritos tu nombre... hubiera preferido haberlo hecho de placer, pero eran gritos de desesperación.

No era capaz de escuchar tu voz.


No te vayas.
No me iré.


Vivo con miedo... pero no con miedo de perderte sino de perderme.Mi mente está perdida, y no encuentra el camino de siempre.
Me escondo, no quiero que nadie me encuentre. Cada día que pasa quiero evitar la realidad, evitar las miradas, los pensamientos. Necesito escapar y para ello...¿volví? 

martes, 11 de junio de 2013

37.#Me acordé de ti.

Desde que nacemos todos tenemos un camino trazado por el que cruzar, el cual nunca cambia. 

Sentada en la parte de atrás del tren está ella, apoyada en su mano, mirando por la ventana y siendo su hombro la almohada de su acompañante.
Cómo han cambiado las cosas de repente. Cuánto tiempo ha pasado. 
Ahora sería el momento oportuno de despertar y ver que todo ha sido un sueño y que nadie existe,ahora sería el momento de confesar muchas cosas. 
Mira hacia un lado y él está haciendo un ruidos raros al dormir, se le cae la baba. Ella sonríe y vuelve a mirar el paisaje.
Probablemente ella ya sabía lo que iba a suceder, y por qué sucedería. Reconoce que no tomó decisiones apropiadas a lo largo del camino y que no se chocó con la gente adecuada pero tampoco se arrepiente, es mejor así. 
Agradece haber conocido a quien conoció y a los que dejó atrás. También a aquellos que nunca conoció y ni se encontró. Se arrepiente de muchas cosas, de no haber dicho las palabras que le hubiera gustado decir en esos momentos que más se necesitaban. Tiene miedo de empezar de nuevo, de cero en otro lugar pero al menos ya no está sola. Al menos se va con el que realmente la conoce, aunque no se hubieran visto desde hace tiempo pero en su ausencia el tiempo se paró para que no se notara mucho. 
Vuelve a mirar a su compañero y le acaricia el pelo. Algún día le dirá quién la fue a buscar a la estación y por qué apareció llorando pero mientras se quedará entre ellos y en otro recuerdo más. Mientras se convertirá en otra historia más.


Hace dos horas.

Sigue esperando dentro del tren, se retrasa casi unos 10 mint y en nada el tren saldrá. Simón está nervioso y no para de mandarla mensajes y llamadas, las cuales ella no coge. ¿Y si le ha dejado plantado? ¿Y si se ha vuelto a arrepentir y quiere quedarse allí? Preguntas inoportunas que siempre aparecen en su mente.
-¡¿Pero dónde estás joder?! - Grita al buzón de voz. 


Su teléfono no para de sonar, sabe quién es pero no lo puede coger. ¿Qué pensará él? Su mente ha desconectado por un momento, esta situación le suena muy familiar, demasiado familiar.
Está delante, con las manos en los bolsillos y mirándola. Emily no sabe qué decir y menos después de ese día que le mandó al carajo. Más o menos.
-Solo venía a despedirme.-Emily afirmó con la cabeza ante sus palabras.
- Sé que te vas con él... con Simón. No sé, una parte de mi decía que esto iba a pasar pero otra lo intentaba negar,aunque era obvio. -Decía ante la mirada de Emily. - Yo también me iré de la ciudad, a lo mejor me voy a Estados Unidos por un tiempo, ya sabes ahí hay más trabajo para mi...- Ella le sonrió tristemente, le dolía esta situación, después de tanto tiempo juntos, ahora no saber que decir. -Emily... solo se feliz ¿vale?
- Tú también. -Dijo aguantándose las ganas de llorar y de modo de despedida. 
-Te echaré de menos... - Susurró mientras Emily se giraba. Y cuando se alejó de él, los dos lloraron.











Al mirar el télefono, ella tenía 4 mensajes : 3 de Simón y uno de Mickel.

''El que me dijo la hora de tu partida fue Steven, Laura se lo dijo. Supongo que se rindió al competir conmigo. Buen viaje y deja de llorar.'' 

Ella lloró más. 

lunes, 29 de abril de 2013

36.#Me acordé de ti.

En algún momento todo termina, todo por lo que has luchado se consigue o se pierde por completo.Todo... ¿llega a su fin?

Son las seis de la tarde y sentado en la terraza de un bar se encuentra Steven. Solo e impaciente. Lleva más de media hora esperándolos y por fin llegan, tarde pero llegan.
-Llegáis tarde.-Decía Steven a la vez que se levantaba para saludarlos.
-Lo sé, lo sé. Lo sentimos amigo. Es que se estaba arreglando. -Señaló con su dedo pulgar a la chica que le acompañaba, es decir, a Laura.
-¿Perdona? Si has sido tú. No he visto a un hombre más repipi en mi vida.
-Bueno, bueno... no importa, hacia buena tarde. ¿Qué os pido? - Dijo Steven levantando el dedo para llamar al camarero.
-Yo una coca-cola.
-Y yo otra.- Dijo Robert mientras se sentaba.
-Vale. -Hizo señas al camarero y luego se sentó.
-Por fin sales de casa. Llevabas unos días que ni a la fuerza te podían sacar.
-Ya bueno... no apetecía mucho.-Dijo por lo bajo.
Laura sabía de qué hablaba, y por qué no salió esos días. Todo por su amiga, pero mejor no era sacar el tema...Ni mejor decir con quién se encontró aquella noche.
-Oye Steven una amiga se casa el mes que viene, y me preguntaba si querías venir. - Dijo Laura para cambiar de tema.
-¿Una amiga? ¿Quién?
-Tranquilo... no es tu queridita Emily... -Dijo bromeando Robert. Laura enseguida le pegó una patada por debajo de la mesa, al ver la cara que puso Steven. -O-oye Steven, que era broma. Lo siento.
-No, si da igual.- Sonrió falsamente. 
-Se fue con él ¿verdad? -Prosiguió Steven.
-¿Qué? - Contestó Laura un poco perdida.
- Emily... con el fotógrafo.
-Ah... Mm... sí. -Susurró. Steven movía la cabeza afirmando mientras miraba para otro lado. Aunque se lo imaginaba, al saber que era cierto le dolía. Él de verdad la quería y la seguía queriendo.
-Steven... venga. Mírate tú estás para comerte, y a más de una no le importaría. ¿A qué sí, Laura?- Decía Robert para animarlo. Laura afirmaba sonriendo, ya que se sentía bastante mal. 
Steven los miró y les volvió a sonreír apretando los dientes. Mejor fingir.
-Bueno pero todavía no me has dicho de quién es la boda. -Miró hacia Laura.
-Ah, pues es una de mis mejores amigas,se llama Lucía pero entre nosotras Lucy. Vamos, era la típica que decía que el amor era un coñazo y que mejor soltera. Y mírala se nos casa.
-Ya ves... la gente como cambia ¿eh Robert?-Le miraba sonriendo.
-No es la gente,sino los sucesos que aparecen en ese momento.- Sostenía fuerte la mano de Laura. Steven apartó la mirada sonriendo. Pensando en ella,pensando en qué hubiera pasado si los sucesos hubieran cambiado, si no hubiera aparecido él esa noche.















-¿Te puedo hacer una última pregunta? -Se giró hacia Laura.Ella afirmó con la cabeza.
-¿Cuándo se va?
-Pasado mañana. 

domingo, 14 de abril de 2013

35.#Me acordé de ti.

Hasta que...

-¿Por qué siempre te encuentro,Emily? - Se escuchó una voz que procedía detrás suya.
-Porque te llamaba a gritos en mi mente... -Susurró Emily sin girarse.Reconocía perfectamente esa voz, era propio de él aparecer en sus peores momentos.
-No lo creo...-Susurró produciendo un silencio- ¿Qué haces aquí con esta tormenta? -No recibió respuesta.
Seguía mirando al horizonte, aislada de todo o al menos eso quería. Aislarse de todos, dejar todo atrás.
-Vamos, Emily. Vas a coger un resfriado. -Se acercó a ella para agarrarla del brazo pero enseguida ella lo apartó, mirándole.
-¿Por qué me llamas Emily? ¿Por qué me agarras del brazo y no de la mano? ¿Por qué, Simón  -Sus ojos se miraban fijamente pero él enseguida los apartó de su mirada.
-Cómo quieres que te llame ¿eh? Me mentiste, Emily.
-¡No! !Yo no te mentí  ,yo no mentí a nadie! Me mentí a mi misma al pensar que todo estaba bien, al pensar que yo estaba bien. Que yo era feliz ¡Y deja de llamarme Emily! - Gritaba entre lágrimas. Ya estaba todo perdido ya no quería sufrir más y menos perderle a él. - Por favor tú no, Simón. Tú eres lo único de mi pasado, eres lo único que me acerca a todos ellos, a todos que dejé atrás. -Decía entre lágrimas y refugiándose entre sus brazos que poco a poco la fueron acogiendo.
-A lo mejor es por eso... -Susurró mirando al suelo-
-¿Qué? ¿Cómo que es por eso?
- A lo mejor me extrañabas siempre tanto porque yo soy tu pasado. Solo quieres volver atrás y por eso venías conmigo. No por mi, sino por tus recuerdos.
- No, eso es mentira. -Le miró desesperada.
-¿Entonces? Si me echabas tanto de menos,si estabas tan mal. ¿Por qué no me has ido a buscar? ¿Por qué no me llamaste antes? Fuiste tú la que te alejaste, supongo que ya no me querías y ahora como te has visto sola... -Paró unos segundos, lo que iba a decir la iba a doler, pero esa era su intención.- Solo vienes a mi porque estás sola. Porque sabes que has jodido tu vida y la de los demás. - Emily le miró atónita, y sin darse cuenta su mano llegó fuerte a la cara de Simón. Pegándole una bofetada.
-No tienes derecho a decirme eso... -Apretó fuerte los dientes y se fue alejándose de él.
- ¡¿Es que no es eso lo que tú piensas?! -Gritó Simón a lo lejos. -¡Yo solo te he dicho lo que  tú me has estado diciendo todo este tiempo por mensajes! -Emily se paró,  sin girarse,sin acercarse mientras él seguía gritando.
-¡¿Qué pensabas?! ¡¿Qué no he leído todo este tiempo tus mensajes?!
-¿Y por qué no respondías?
-¿Para qué responder? -Decía acercándose a ella. - Cuando llegué aquí sabía que estabas tú también. También sabía que no ibas a estar sola pero nunca me imaginé que ibas a cambiar tan poco.
-¿A qué te refieres? -Se giró para mirarle a los ojos.
-Sigues siendo la negativa pelirroja. La que se derrumba por cualquier cosa y su única escapatoria es pensar en el pasado. Pero bueno... por una parte eso es bueno -Sonrió tímidamente- Así no te olvidaste de mi. -Ambos sonrieron y ella agachó la cabeza.
- A veces pensaba que ibas a venir en los peores momentos... que ibas a estar al final de la calle o al lado del paso de peatones. A veces me decía que me olvidara de ti que ya tendrías una nueva vida que ya tú eras uno de esos pasados que solo lo vives una vez. -Decía ante la atenta mirada de Simón - Pero otra parte de mi tenía esperanzas a volver a verte o quizás a buscarte pero supongo que siempre eres tú el que te encuentras conmigo. 
-Es un GPS que te puse en la piel antes de despedirme de ti en aquellos tiempos. -Dijo bromeando.
- ¿Sí? Pues funciona bastante bien. -Le sonrió. 
-Dentro de tres días me voy... -Continuó Emily entre un suspiro.
-¿A dónde? 
-Por una vez, el trabajo me sonríe y ya no tendré que ir mendigando con la guitarra por las calles. Me presenté a una audición y probablemente me cojan. 
-¿Pero a dónde vas? -Insistió Simon.
-No lo sé... lejos de aquí. Me lo plantee. Siempre he estado aquí, esperando a algo, a algo que ya llegó así que ya estoy satisfecha. Ya me puedo ir de aquí...
Ninguno de los dos no sabía que decir, no sabían que hacer. Se tenían enfrente hablando de todo lo que les preocupaba como en aquellos años. Pero era un poco más diferente.
Dicen que cuando eres mayor tienes más problemas que cuando eres adolescente, que la vida te cambia de un momento a otro pero no puedes huir. Ya no. Ya tienes unas responsabilidades, ya tienes un futuro. En ese memento Emily se había dado cuenta. Ya no solo bastaba con un perdón, ni con un ''no sé''.Ya tienes que tomar miles de decisiones y pensar en ellas y averiguar cual es la correcta. Ya tienes que tomártelo enserio, ya no podías esconderte. 
-¿Por qué no te vienes conmigo? -Soltaron sus labios sin pensarlo. Fue un impulso que siempre quiso salir.
-¿Qué?
-Vente conmigo Simon. Vente el sábado conmigo. 



martes, 2 de abril de 2013

34.#Me acordé de ti

¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Qué pensar? ¿A dónde mirar? 

Lee el mensaje miles de veces, no sabe qué hacer, ni qué decidir. Está sorprendida.
Dos invitaciones a distintos lugares pero los dos a la misma hora ¿Coincidencia? no lo creo. La lucha que se declararon ya había comenzado y los dos tenían prisa.Dependiendo de su decisión elegiría al ganador, es decir aquel que tenía la oportunidad de conquistarla mientras que el otro se alejaba de su camino.
Invitación a ser suya, a pasar un rato que dependiendo de su elección elegiría al ganador.
Fácil para ellos pero difícil para Emily. Su futuro lo tenía en sus manos, ya no había vuelta atrás. Pero su pregunta era: ¿Con quién quería pasar ese futuro? ¿A quién le daba su oportunidad?
Su mente estaba confusa, no sabía que hacer así que sin pensárselo cogió abrigo y paraguas y se fue a donde le llevaban sus pies. ¿Para qué comerse continuamente la cabeza? Ya lo decidiría por el camino...
Y si se arrepiente de su elección ya habrá alguna salida por la mitad del camino.

Las gotas de lluvia se resbalaban por su paraguas mientras sus pies caminaban sin dirección fija hasta que el cerebro decidiera entre la cafetería o en la puerta de la tienda de música donde se conocieron. Los dos lugares a dos semáforos de distancia. 
Su cerebro no pensaba, o ella no quería que pensara. No quería decidir. ''¿Por qué hay que decir tanto en esta vida? '' Siguió andando hasta el final de la calle y una vez allí se paró, agachó la mirada y suspiró. 
Por una vez tenía que ser sincera consigo mismo, por una vez tenía que dejar de pensar en los demás y pensar en lo que ella quería.

¿Qué quieres Emily? ¿Qué futuro quieres? ¿Dónde deseas estar? 

Primer semáforo y con conciencia dejó atrás a Steven. Dejó la perfección a un lado.Ella no se lo merece,  no se merece alguien tan perfecto o no quiere alguien tan perfecto. No la faltaría atención pero... no le mira con los mismo ojos con que él la mira.
Pero por unos segundos sus pies empezaron a andar cada vez más rápido, sin llegar a correr. Huía de él. Estaba allí, en la puerta de la tienda ,con una rosa en mano y esperándola. No era capaz de acercarse, no soportaría volver a hacerle lo mismo que aquel día.    
''Mejor no mirar atrás. ''
Retomó el paso, alejándose de Steven y acercándose más al que le esperaba sentado en una de las mesas con dos cafés. 
La lluvia cada vez era más fuerte. Los charcos producían lagos en medio de la calle y podía verse reflejada en ellos.  No tenía ninguna expresión, no sabía como sentirse.
Mickel la había hecho feliz, mientras que ella solo le hacía daño. Cuando todo se derrumbaba estaba siempre él aunque ella no le quisiera ver y a pesar de todo volvió. A pesar de como le trató, de como se largó sin decir nada, él se quedó. ¿A caso no se lo merece? Pero si se hacía esa pregunta también tendía que pensar en Steven. él también se lo merece ¿no?
Su cabeza la estaba liando, ya no sabía ni que era lo correcto. Parada en medio de la calle, mirando el reflejo del charco apareció una rosa. A su lado estaba Steven.
-Me rindo. -Susurró por lo bajo.- Ni si quiera sé porque acepté esta estupidez. - Prosiguió mientras se marchaba.Las gotas de lluvias rompían el silencio y junto a ellas su voz.
-Pienso... pienso que actuáis de manera egoísta  -Susurró Emily sin levantar la mirada,estaba apunto de llorar. Steven se paró en seco y sonrió de manera irónica.
- Si tomo una decisión saldréis lastimados alguno de los dos... de nuevo. ¿Por qué todos me hacéis esto? ¿Por qué me ponéis contra la espada y la pared? -Prosiguió llorando en vano. Steven siguió hacia delante sin querer escucharla. Ya no quería más,ya no aguantaba más. 

Pasó una hora sin parar de llover. La rosa seguía en el charco y Mickel se había ido de la cafetería ante la mirada de Emily que estaba sentada con su paraguas en un banco del parque. Solo le estaba observando,viendo sus expresiones cada vez que miraba al reloj ya que no era capaz de aparecer.
Aunque empezara a oscurecer ella seguía ahí, mirando al infinito y peleándose con su mente. Hasta que... 

jueves, 21 de marzo de 2013

lunes, 18 de marzo de 2013

Al habla Emily.

''Perdonen por haber tardado tanto en aparecer. Época de exámenes, líos personales... pero me pondré las pilas. Gracias a todos por leerme y por hacer un hueco en sus vidas para prestarme atención. Muy agradecida, como siempre. <3 '' 

Atte:Emily.

33.# Me acordé de ti.

-¿Cuándo se supone que te irás?
- Pues.. en dos meses supongo.
- ¿Y no puedes cambiar de idea? ¿Ni si quiera antes de que pasen esos dos meses?
- No creo,Laura. Ya lo tengo decidido, no puedo desperdiciar de nuevo otra oportunidad.
- ¡Pero podríamos hablar con Steven! Él te dijo que tenía otro contrato.
- Si claro... después de evitarlo, de no coger sus llamadas, le voy a llamar para que me de un contrato ¿no?
-Hombre...
- Que no Laura, que lo olvides. Me voy a ir, pase lo que pase.

Cada lágrima que derrama es una cicatriz más en mi piel.

-Yo voy a luchar por ella, me da igual lo que digan,lo que piensen ¡Ella será mía!
-¿Y cómo lo harás? Tienes dos contrincantes ¿no? Y los dos ya se la han tirado excepto tú. 
-Por eso mismo! Los dos la han defraudado y ya es adulta, supongo que no querrá volver otra vez a esas cosas. Querrá cambiar y yo soy totalmente diferente a ellos. Bueno que Mickel ya que al otro no lo conozco...
-¿Y si vuelve con el otro?
-¿Qué otro? ¡Hay dos!
-Con el melenas no, con el de 16 años. A lo mejor quiere volver con él, quiere volver a sus tiempos. 
A lo mejor siempre ha querido volver al pasado.
-No creo... ¿Quién va a querer retroceder en el tiempo? -Su amigo levantó los dos hombros, pasando la página de su periódico,mientras que Steven... Steven siguió pensando en cómo avanzar.

Sabes que lo has perdido todo cuando se te quitan las ganas de vivir, las ganas de sonreír, las ganas de esperar.

Todas las camisas ordenadas a la perfección, las chaquetas en sus respectivas perchas y las lentes de su cámara en su bolsa. Todo estaba listo, solo había que esperar hasta el día de su partida.
Revisa todo el tiempo el mismo mensaje, desde el inicio hasta el fin.Ya se ha aprendido de memoria cada palabra, cada coma y cada punto.Ya se conoce su final, pero aun así lo sigue leyendo. Es lo más cerca que la tendrá a partir de ahora. 
La vida nos hace tomar caminos diferentes, la vida nos hace despedirnos de aquellos que en un principio pensábamos que no iban a desaparecer. La vida es jodida. 
En su borrador está su respuesta.Respuesta para ese mensaje,el cual nunca la tendrá. No quiere remover el pasado ni el presente, ya la dijo adiós ese día, ya se acabó todo ahí. ''Mejor no avanzar''. 
El destino juega con nosotros porque sino la vida sería aburrida.
''Ya te encontré dos veces. La primera te quedaste a mi lado y la segunda... La segunda solamente pasaste para saludar pero aun así, gracias. ''

No renunciaré a lo que una vez me hizo sonreír. Nunca renunciaré.

-No soy un perdedor, nunca lo fui y no lo seré ahora. Sé que no fui gran compañero, sé que no fui gran amigo pero puedo cambiar. Sé que cambiaré, me has hecho feliz y quiero hacerte yo ahora feliz. No dejaré que vuelvas a llorar, no dejaré que vuelvas a alejarte de mi. Todo estaba bien cuando nos volvimos a ver, todo era perfecto... ¿Por qué tuvieron que aparecer? 
Me dijiste que me querías, me dijiste con tu sonrisa que eras feliz. ¿Por qué cambias repentinamente? 
Solo... quédate conmigo. Solo unos minutos más.

sábado, 9 de marzo de 2013

Respondeme algún día.

Y dime: 
¿Por qué tengo que actuar como tú quieres?
¿Por qué no te das cuenta de lo que siento?
¿Qué ocurre con mi forma de pensar?
¿Y con mi forma de observar?
¿Qué importa mi futuro?
¿Qué importa mi pasado?
¿Por qué tengo que explicar mi forma de actuar? ¿Por qué no lo dejas pasar?
¿Por qué tengo que estar loca?
¿Cuál es la razón para mentirme? 
¿Qué tienen los demás para dejarme atrás? 
¿Qué te molesto? No me saludes.
¿Qué hice mal? ¿Qué hice bien?
¿Por qué motivo te alejas de mi?
¿Por qué no puedo preguntarte para recibir mis respuestas? 

viernes, 8 de marzo de 2013

No todo lo que se ve es cierto.

Cuántas veces he fingido una sonrisa. Cuántas veces he dicho palabras que de verdad no sentía.
No todo lo que parece es cierto.
Hace tiempo me dejaste claro que todo acabó, que todo era diferente. 
Me cortaste las alas para volver a la Tierra pero el golpe fue demasiado fuerte y me dejó huellas.

Todo empezó ese día... Desde siempre me has dejado claro que yo he tenido la culpa, que yo he sido la que me he alejado de ti. Yo siempre callo ¿para qué discutir eso? Aunque sea mentira.
¿Cuántas veces me marginaste? ¿Cuántas veces me apartaste de todos? Pensaba que eramos grandes juntos. Pero no...
¿Te acuerdas ese día que te ibas alejando de mi? ¿Te acuerdas esos días que yo volví a darte mi mano a pesar de todo el dolor causado? Pero eso nadie lo quiere ver, tú no. 
Ahora me haces lo mismo... Desde siempre te has tomado a competición todo aunque yo no concursara. ¿Y ahora quieres ser yo? Todo lo que hago, tú poco a poco estás haciendo lo mismo.Me resulta incomodo ya que cuando yo hacía cada cosa tú te reías de mi.
¿Sabes cuántas veces he llorado escondida entre las sábanas por las cosas que me decíais?
Y todo eso porque yo he luchado por lo que quería y lo conseguí... ¿Es que ahora los sueños que se cumplen deben ser criticados?¿Cada insulto por la espalda, cada habladuría de mi te hace más importante?

¿Sabes cómo me puedo llegar a sentir cuando la sonrisa de él se dirige a ti? ¿Sabes cómo se siente una persona al descubrir que él puede llegar a querer más a alguien desconocido que a su propia sangre? 


''Qué tiene que no tenga yo.'' 
''¿Por qué preguntas siempre por ella? ''
'' ¿Por qué te quisiste alejar de nosotras? ''

Nunca te entenderé, nunca te miraré igual, nunca...
Si tu supieras lo que tuvimos que aguantar, lo que tuvimos que tragar, lo que quise decirle ese día y no pude.

Y no, no hablo del amor. No es una entrada de meditar,ni de una historia.Es una entrada de explotar. Una confesión que se quedará en este rincón porque me pesa por dentro.
No todo lo que digo es una historia, no todo lo que pienso es una locura. En cada historia que creo, en cada capítulo hay algo real. 
Tampoco todo lo que digo tiene que ser de broma, ni cada sonrisa debe ser cierta. Yo bromeo con lo real para no llamar la atención.Para no recibir atención. 
Insensible me llamaban. ¿Por qué? Por intentar sacar sonrisas a mi madre cuando todo el mundo estaba mal. Porque ella no merece llorar, ella no.
Borde por tratar de manera diferente a la gente que se lo merecía, a la gente que me hizo daño. 
Nadie sabe lo que he aguantado todo este tiempo, nadie sabe cuantas veces he sufrido. A punto de rozar el cielo con la punta de mis dedos pude darme cuenta que no todo el mundo es verdadero, que no todo el mundo te dará la mano cuando estás sola. 

Emily existe. Emily es otro bulto situada en un lugar concreto, que piensa en voz baja y grita mediante silencios. Emily solo quiere escaparse y cumplir su único sueño. Emily solo cuenta su historia en este lugar porque nadie la quiere escuchar, porque nadie merece que la escuchen. Emily sale con el alba. 
Emily en realidad... cuenta sus sentimientos introducidos en un verso, cuenta su historia incrustada en cada letra. Emily es...

Con esto no quiero decir que todo sea cierto. En realidad no creo tampoco en las casualidades, creo en el destino, creo que cada cosa que pasa tiene una razón. 

Desde que nacemos todos tenemos un camino y ese camino no cambia a lo largo de nuestra vida, sino nosotros. 



Je ferme les yeux et j'imagine que vous êtes à côté de moi

lunes, 4 de marzo de 2013

No te dejes engañar.


Después de esquivar miles de obstáculos llegas a la mitad del camino, al enfrentamiento con tus problemas. Problemas que te hacen elegir dos caminos: el largo y el corto. El correcto y el incorrecto. A tu vista los dos parecen iguales, piensas que el resultado será el mismo, así que tu mente te dice que es mejor ir por el corto ya que tardarás menos, podrás escapar antes de tus problemas. Por lo que decides avanzar por el corto sin saber que te llevará a la destrucción, al aumento de tus problemas, al descontrol de tu vida, al adiós final. A la drogadicción.

-La verdad, si pudiera volver atrás cambiaría de opinión. En esos momentos no sabía lo que hacía, solo quería tranquilizarme, escapar... Tengo que reconocer que cuando caí, en mi mente apareció una sola pregunta: “Y ¿por qué no haber cogido otro camino?”

Me llamo Sara y a punto de cumplir los diecisiete años mi vida ha dado un giro de 180º, en todos los sentidos.

En los últimos años todo iba bien, todo era normal o eso era lo que quería creer. En el instituto estaba todo normal, mis notas son normales. Algún bien y esas cosas pero nada malo. Mientras que en casa… en casa las discusiones estaban presentes, como en todas las familias ¿no? Eso quería creer.

Te lo digo a ti por si me escuchas, si estás interesado te contaré mi historia. Nuestra historia.

Me levantaba de la cama un día más, ya no sabía qué día era, todos eran iguales. Me miraba al espejo y en mi mente solo sonaba la estúpida vocecita con la misma frase. “Otra vez la misma mierda de siempre” Una ya estaba harta de todo, entiéndeme. Los problemas cada día iban aumentando pero yo sonreía siempre sonreía. Después de quedarme un buen rato sentada en la cama, bajaba sin prisas. Sabía que no iba a haber nadie en casa, mis padres ya estarían trabajando. Así que cada mañana desayunaba sola. Siempre sola pero no importa. El caso es que era así todos los días. Iba al instituto y pasaba la mañana. La mañana fingiendo, era todo mentira y me di cuenta hace tiempo pero siempre callaba. Supongo que ese fue el primer motivo: Estaba harta de fingir.

Con el paso de los días los nervios iban aumentando, la desesperación, la rabia. Todo. Y quise ponerle un fin. ¿Cómo? De la peor manera que se me vino a la cabeza...

Sin pensarlo un día llegué del colegio y tan harta que estaba me empecé a tomar tranquilizantes, esos que siempre veía tomar a mi madre. Pensaba que no pasaría nada. Y eso fue justo lo que no pasó.

Cada día me iba viciando más a eso, a tomar y a tomar. Se convirtió en una necesidad que poco a poco se iba quedando pequeña. Así que pedí más, busqué ayuda donde no tenía que buscar.

Porros, cocaína… poco a poco fueron siendo mis “amigos’’ Me encerraba en mi habitación cuando venía de clases y ponía la música a tope. Y empezaba a salir de mí, me llevaba más allá… era… era un infierno. Pero me hice adicta a ellas.

Creo que todo el mundo se daba cuenta de lo que estaba haciendo, excepto yo, y aunque cada día mis padres estaban más tiempo en casa, preguntándome con cara de preocupación siempre salían palabras ofensivas hacia ellos. Cada vez que iba a clase la gente me miraba y evitaba acercarse a mí, aquellos que habían sido mis amigos desde siempre los fui cambiando por otros con los que no debí juntarme.

Cada sábado frecuentaba aquellos lugares a lo que antes no me acercaba. Y puesta de nuevo con las pastillas empecé a ir al botellón, con aquellos que disfrutaban de manera diferente. Todos los fines de semana, alcohol y drogas. Solo nos faltaba el rock and roll.

¿Cómo pude llegar hasta ahí?

No me daba cuenta de nada y cuando mi mente se daba cuenta yo la volvía a drogar y se despejaba sola. Hasta que llegó ese día… Como cada sábado iba al botellón pero ese sábado me encontré con alguien al que agradezco que me hubiera encontrado.

-¿Qué haces tú aquí?

Me preguntó una voz que venía de detrás de mí. Yo estaba tirada en el suelo como siempre, echa mierda. Cuando mis ojos repararon en él no caía quién era. Sus ojos estaban rojos y llevaba en las manos un vaso de alcohol y un porro en la otra. Era mi amigo de primaria, cuando pasamos al instituto nuestras vidas se separaron y ninguno sabíamos del otro. Quién diría que nos encontraríamos aquí y así.

-¿Desde cuándo estás con esto? Pensaba que eras más lista. – Me dijo tirando el porro al suelo para ofrecerme su mano para levantarme.

- ¿Y tú? Que yo sepa no soy la única que está con los ojos rojos y sin saber qué día es hoy. – Al escuchar mi contestación y al ver que no cogía su mano, se sentó en el suelo a mi lado con una sonrisa.

- Las cosas cambian con el tiempo y las personas con ellas. Tomamos caminos equivocados. ¿Verdad? – Decía mientras me miraba. Yo no era capaz de mirarle a la cara. Así no.

-Si sabes que es tu camino equivocado ¿por qué lo tomaste? ¿Y por qué no sales?

-Equivocadas relaciones y poca fuerza de voluntad para salir de él. ¿Te vale?

El silencio se apoderó de nosotros en ese momento y en lo que quedaba de noche. Supongo que cada uno tendría sus historias, sus razones y sus debilidades. Pero los dos sabíamos que por muchas debilidades, razones e historias no teníamos que haber hecho lo que hicimos, tomar lo que tomamos y rendirnos como nos rendimos. Por eso, empezamos a apoyarnos.

A partir de ese día empezamos a hablar de nuevo, a retomar la amistad que perdimos después de ese verano. Ninguno hablábamos de nuestras razones por la que hacíamos eso, ninguno en ese momento dejó de hacerlo. Yo intentaba no hacer el vicio más fuerte, aguantarme las ganas. Era imposible. Hasta ese día.

- Todo empezó aquel día, era nuevo en el instituto y para hacer amigos me invitaron a una fiesta. Yo acepté, claro está y fui sin saber lo que ocurriría. Una vez en la fiesta nadie se acercaba a mi lado, estaba sentado en un sofá viendo como bebían. No sabía que pintaba allí, cuando tenía la intención de irme un chico se me acercó. Me dijo que si quería, yo no sabía lo que me estaba diciendo pero él no paraba de insistir así que le dije que si, sin saber a lo que había dicho que si. Entonces fue cuando se sacó un porro del bolsillo y me miraba con una sonrisa. Me decía que esto no hacía nada, que me lo pasaría mejor; así que lo acepté.
Situaciones estúpidas llevan a decisiones estúpidas.

Desde ese día empecé en ese mundo. Iba a fiestas en donde nunca debían faltar el alcohol y las drogas, cada día un porro, diversión máxima. Me había convertido en lo que yo antes odiaba.

Tanto llegó mi adicción hacia ellas que empecé a cambiar. Cambié psicológicamente y físicamente. Mi cuerpo era un desastre, cada día más delgado, cada día con más ojeras y cada día con más ira. No me controlaba, no era capaz. Y en ese momento mi cuerpo dijo “BASTA’’.

Caí rendido al suelo, mi cuerpo temblaba y se me fue la vista. Tenía miedo, demasiado miedo. No sabía qué hacer, no podía hacer nada y en mi mente solo se me vino una pregunta a la cabeza “Y, ¿por qué no haber tomado otro camino?’’


 “Y, ¿por qué no haber pedido ayuda?”

 “Y, ¿por qué no haber pensado?”

“Y ¿por qué no simplemente haber dicho que no?”

- Desde ese día todo acabó. Me enteré de que le habían ingresado por sobredosis, en ese momento mi corazón se sobresaltó. Eso mismo me podía pasar a mí, eso mismo le puede pasar a cualquiera. Desde entonces pedimos ayuda los dos, a aquellos que antes habíamos alejado, a aquellos que habíamos dejado atrás. Pedimos ayuda, ayuda para así poder escapar de esa pesadilla que habíamos vivido.

¿Y por qué? Por haber jugado con fuego y no habernos quemado desde un principio.

martes, 19 de febrero de 2013

32.# Me acordé de ti.

Miles de cosas pasan en un instante.

-Buby dime ¿Te gusta? 
-Para mi estás guapísima.
-¿Enserio? -Dijo mirándose la espejo.
-Serás la novia más guapa de todos los tiempos. - Afirmó mientras su amiga sonreía imaginando su gran futuro.

Tus lágrimas bajan por tu rostro, dibujando en tus mejillas tu pasado.

20:14.

Ya nos hemos separado,separados del mundo. Tengo que reconocer que la atmósfera es diferente cuando él no está. Me había acostumbrado a tenerle todas las noches al dormirme y al despertarme. Sinceramente, nunca he sabido decidirme... pero es verdad todo eso de que no se sabe lo que se tiene hasta que lo pierdes. He perdido a tres hombres maravillosos por... por mi culpa.
¿Dónde pueden estar ahora?
¿Hice lo correcto?
Sé que me equivoque por no elegir, por no saber que decir en el momento justo. Los siento, pero te echo de menos. A ti y solo a ti. ¿Por qué?
Me lo dejaste claro desde un principio, me lo dejaste claro cuando te fuiste.El día que te alejaste de mi... 
Te llevo escribiendo mensajes desde que te fuiste y seguro que siguen en tu bandeja de entrada sin leer.Sé que no lo usas, por eso te escribo.Se puede definir como un diario,como una conversación entre tú y yo sin que tú sepas nada de mi. Tonto pero alivia...
Miro los primeros mensajes que te mandé y me traen tanta nostalgia.En esos momento no sabía lo que tenía,en esos momentos no sabía lo que ocurriría,pero las cosas pasan por algo o eso me dijiste.Cada teoría tuya,cada frase tuya que me dijiste en aquellos tiempos sigue presente en mi mente y salen de tu boca en los momentos más oportunos;aunque solo sea en mi imaginación. 
Puede que otro día nos volvamos a encontrar como sucede siempre o esta historia a lo mejor ya ha acabado. Este puede ser nuestro adiós o el final de lo que se iba a convertir en una gran historia.Puede que este sería mi destino,conocer a gente maravillosa pero cada uno tomaría caminos diferentes, como ocurre siempre.
Te tengo que decir,a ti,que pronto me iré de esta ciudad. Conseguí trabajo al fin pero tengo que hacer una serie de papeles,creo que esta vez será la buena y asentaré mi cabeza. Tú me enseñaste a poner los pies en la Tierra y no volar en los momentos más inoportunos. 
Tengo en una cajita todos nuestros recuerdos, no la he tirado. No puedo tirarla. Te llevaré siempre conmigo,como me llevaste tú. 
Gracias por esa historia,gracias por tus teorías,gracias por... simplemente aparecer en los momentos más oportunos de manera espontanea.

Mensaje enviado.





   










Mensajes Recibidos(1) Simón 22:45  Te necesit...                       

lunes, 18 de febrero de 2013



¿Bailarías, si te pidiera que bailáramos?

¿Correrías, y no mirarías atrás?
¿ Llorarías, si me ves llorar?
¿Y salvarías mi alma, esta noche?



¿ Temblarías, si tocara tus labios?

¿ Sonreirías? oh por favor dime esto
¿ Morirías ahora, por la persona que amas?
 Abrázame en tu brazos, esta noche


Dímelo bajito donde nadie lo escuche.

Cada día, a cada hora, a cada minuto y segundo miles de miradas se cruzan, miles de palabras salen despegadas de millones de labios; y solo una mirada y palabra te llega a ti.

-¿Qué decirte cuando ya lo sabes todo de mi?
-Pues simplemente no digas nada.
- ¿Entonces?
- Entonces nada, solo déjame volver atrás. Déjame volver a ese día lluvioso en aquel taxi.
-¿Qué taxi? ¿Qué día?  ¿Qué chica?
  ¿A quién esperabas?

sábado, 26 de enero de 2013



Dime que fue real. Dime que no fue un sueño.
¿Tanto puede semejarse a nuestra historia?
Estábamos hechos el uno para el otro....¿Cierto? 
Cada beso tuyo, cada caricia... era tan real. ¿Por qué?
¿Estás sintiendo lo mismo?¿Sentiste lo mismo?
Dime que sí, dime...




viernes, 25 de enero de 2013

31.#Me acordé de ti.


Lo decidí, lo tengo decidido.Todo acabará ya, todo lo que me desviaba de mi camino, todo lo que no sabía que sentía. Ya estoy dispuesta a decirselo, no hay marcha atrás. 
Habla. Estoy sentada en frende suya... su sonrisa me desconcentra. Tengo que hablar ya. ¡Habla Emily! ¿Pero por qué me mira así?
¡Espera! No hables, está abriendo la boca. ¿Qué dice? ¿Por qué aparta la mirada? 
¿Por qué está todo en silencio? No para de hablar. Mierda, mierda. Me he perdido. 
Sonríe, solo sonríe hasta que encontremos el hilo de la conversacón...

-No sabía como tomarmelo ¿lo entiendes no? - Solo sonreía. Sin decir nada, cosa que a él no le gustaba mucho...

 ¿Me está tomando el pelo? ¿Por qué coño sonríe? La estoy diciendo que me he enterado de todo y sonríe. ¿Se está burlando de mi? Tsk. A veces eres tan.. tan. Pero mirala y sigue. ¡Agh! ¡¿No piensa decir nada?! 
A ver qué hora es... y si sigue así me marcho.
Di algo... haz que no me vaya... 

Mierda no he podido coger el hilo. ¿Por qué narices tuvo que terminar cuando me iba a concentrar? Idiota de Mickel... ¿Y ahora por qué mira el reloj? ¿Es que acaso le aburro? Es eso... por eso nunca has estado conmigo, solo te importaba tu estúpida ''fama''... No mereces ni que te sonría. No mereces ni que yo te ...

- ¡Ya está bien, joder!- Gritó a la vez que pegó un golpe a la mesa. -Ya está bien de que te quedes callada. Joder. ¿No me vas a decir nada?
 -¿Decirte qué? Solo miras el santo reloj, solo miras a ver cuando tienes la oportunidad de lagarte y seguir en tu mundo de famoseo. -Le contestó irritada. 
-¿Qué? ¿Pero qué dices?
-Lo que oyes. Ya esta bien que me tengas en segundo de plano siempre. Ya esta bien que me quieras solo por las noches y te olvides de mi por el día. Ya esta bien de que no me quieras. -Su tono de voz se fue elevando poco a poco y las miradas de la gente de su alrededor se centraron en ellos.
-Baja la voz Emily... no tiene por que enterasrse la gente.
-La gente, la gente. ¡Solo te importa la gente! Solo te importa el ''qué dirán'' solo te importa...
-¡Solo me importas tú! - La interrumpió antes de acabar su frase. -Desde el maldito día que te conocí, en el instituto ¡¿lo recuerdas?! Desde ese día. Dime joder, dime Emily siempre he estado a tu lado, siempre he querido estarlo.Cuando el subnormal ese te dejó yo estaba ahí, y me encantó estar ahí... Pero tú solo me utilizaste y aun así seguía ahí, no te saqué de mi mente nunca. Solo quería que fueras feliz y por eso acepté que me dejarás ese día para ir a buscarle. Por eso pedí ayuda en el día del accidente. Emily, fui yo el que os encontré y ganas no me faltaron para pisarle la cabeza y quedarle en el asfalto para siempre pero no lo hice... por ti... -Sus ojos acuosos demostraban sus sentimientos a la vez que decía cada palabra. Palabras llenas de sinceridad que nunca salieron de su boca y nunca tuvo intención de decirlas ese día. -¿ Y aun así tienes el valor de decirme que no me importas?
- Yo... -Cogió aire y apretó los dientes fuerte para no llorar. Dolían cada una de esas palabras, dolían solamente porque esas palabras eran todas ciertas.
-Puede que no te haya echo caso estos meses... pero también tengo un futuro en mis manos.Mi futuro y yo te quiero en él pero tengo que luchar también por mis sueños... Entiendelo.. -Su tono disminuyó, tanto que eran como susurros. 
Emily extendió la mano y cogió su mano apoyada en la mesa. Los dos se miraron sin decir nada, no querían más palabras. Ya todo estaba dicho. Los minutos pasaron sin decir nada, secándose las lágrimas.

- Ya me enteré... eso era lo que te estaba diciendo. -Susurró.
- No te escuché, por eso no decía nada... -Mickel sonrió como pudo a lo que escuchó. -Pero, ¿de qué te enteraste? 
- Que vino Simón y que tú ya lo sabías.

Qué decir en los momentos que ya todo se sabe, que ya no puedes escapar de nada. En donde las cartas ya están echadas. ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿A dónde mirar?  


Te quiero, Emily... ¿es tan difícil de entender? Y sufrí como nunca he sufrido cuando me contó Stven que lucharía por ti, sufrí cuando le vi ese mes de diciembre aquí. Cuando vi a Simón contigo y tú no me dijiste nada... Estás tan lejos... 



¿Por qué siempre acabo haciendote daño? ¿Por qué a ti? Solo puedo decir: lo siento...

domingo, 20 de enero de 2013

30.# Me acordé de ti.

¿Para qué necesitamos palabras si nuestras miradas lo dicen todo?

''Me alegro de haberte visto.''
''Te estaba buscando''
''Te estaba esperando.''


-¿Alguna vez te has parado a pensar en las cosas enormes que nos rodean?
-¿Qué?
-Que eso, que si has pensado lo pequeño que somos ante el mundo.
- Robert, ¿a qué viene esto?
- No sé, es que pensándolo el mundo es muy grande y a la vez tan pequeño.
-No me digas.
- Que si Steven. Que te lo digo enserio.
- No si ya... ¿Pero a qué viene ahora esto?
- No sé, es que ver el cielo así, los dos solos en el banco y a la luz de la farola, pues... uno piensa.
-¿En nosotros? -Dijo bromeando Steven mientras le ponía una mano en la pierna en plan romántico.
- Sí... en nosotros... - Su mirada solo se fijaba en el cielo estrellado, sin darse cuenta de la broma de su amigo. Solo estaba en sus pensamientos.
- ¿Robert..? -Le miraba extrañado ya que no decía nada, ni le apartaba la mano.
- Creo... creo que la encontré. -Decía susurrando, sin apartar la mirada del cielo.
- ¿Encontrarla? ¿A quién? -Apartó su mano de la rodilla y se incorporó para atender mejor a su amigo.
-¿No me digas estás enamorado? - Volvió a preguntar impaciente, sin embargo, su amigo no le daba ninguna contestación a ninguna de sus preguntas.
-Ese día que fuí a por la camarera. Ese día...
- ¿Pero a quién? Jo tío venga, sal de las nubes. Dilo ya.
Robert apartó la mirada, para mirar a su amigo, para solamente sonreirle. Una sonrisa de satisfación.
-A Laura.


-Hace dos días le vi, a él. Al que un día te conte.
Estaba allí, en la cafetería, sentado en la barra y ligando con la camarera. Lo típico de él... pero me alegré.
-¿De qué?
- De que estaba bien, y de haberle visto. Eso era lo único que quería, Emily. Verle. Y lo conseguí.
-¿Y él a ti?
- ¿A mi? Claro, nuestras miradas se encontraron y fue como... como si me hubiera hablado aunque no hubiera dicho nada. 
-¿Laura, estás enamorada de él?
-Qué. ¿Por qué lo dices?
-Porque no se te quita esa sonrisa de la cara cuando hablas de él. 
- Emily... desde que le conocí no se ha ido de mi cabeza nunca. Fueron unos grandes meses y no sé porque se fue... no lo entiendo. Aunque no fueramos nada, merecía una explicación ¿no?
- No sé... Laura no soy la más indicada para aconsejar teniendo una vida tan... tan.
- Ya, si ya lo sé...
Lo único que te puedo decir es que.. si le has encontrado será por algo ¿no? Yo no creo en las casualidades, y si las cosas pasan será por algún motivo. ¿No crees?
Puede que sea el momento de hablarle y decirle que por qué se fue sin decir nada. 
- Pero no tengo su número, se cambio de móvil. Si no ya hubiera hecho eso hace mucho...
-Si le has encontrado una vez seguro que le encuentras otra.
Su amiga la sonrió, afirmando con la cabeza. 

''¿No es curioso como un día puedes llegar a conocer por casualidad a alguien que cambiará tu vida por completo? ''

jueves, 3 de enero de 2013

29.# Me acordé de ti.

Todos actuamos de la misma manera, todos sentimos las mismas sensaciones, todos tenemos los mismos sueños.

Llevaba parada en medio del parque hace más de media hora, esperando algo.Esperando a alguien, el cual nunca llegaría, el cual no sabía que ella le estaba esperando. 
Su mirada solo se dirigía al frente, nunca la apartaba.Miraba, observaba, sentía. No quería pestañear, no quería perder lo que en su mente aparecía mientras observaba el paisaje que tenía enfrente.
El sol brillaba como cualquier día de primavera, la brisa soplaba lentamente haciendo que sus mechones de pelo volaran por el cielo. El día era perfecto, por eso salió de casa. La soledad que se encontraba en el pequeño hogar se le hacía cada vez más grande y sus pies la llevaron a ese lugar. 

''Algún día vendremos aquí con nuestros hijos. ''

-La verdad es que nunca acerté con nada de mi futuro pero con el pensamiento de que nos íbamos a perder si que acerté...-Susurró por lo bajo, al mismo tiempo que agachaba la mirada.- Estas cosas a veces resultan tan irritantes...
La gente transcurría sin parar por el pequeño paseo,las barcas estaban ocupadas de marineros y miles de parejas paseaban agarradas de la mano. Miles de jóvenes robándose besos. 
-No sé lo que hago aquí, no sé que hago esperando... No volverás. Ya mi segunda oportunidad se fue ¿cierto? -Se decía  mientras las lágrimas recorrían su rostro.Esperaba que viniera, que viniera una respuesta algo que la dijera que hacer. Algo. 

Las casualidades solo ocurren en los sueños, lo que ocurre en la realidad se llama destino.

Su móvil sonó.
Los latidos de su corazón aumentaron por completo. Metió la mano en el bolsillo de su pantalón y sin mirar el número lo cogió. Los recuerdos no la dejaban ver.

-Si? -Dijo titubeando, esperando a una sola persona.
-Hola Emily. -Dijo la voz al otro lado del teléfono.
-Ah... hola Steven. -Sus ánimos cayeron por los suelos. 
- ¿Esperabas alguna llamada?
- ¿Eh? No ¿Qué pasa? -Su voz era fría, se le olvidó todo.
-No, nada solo quería hablar contigo y eso.
-Bueno pues ya estás hablando.
-¿Emily?
-Qué. 
- Siento haberte molestado... -Soltó por lo bajo, esa frialdad dolía. Mucho.
- No me has molestado, lo que pasa es que... 
-Lo que pasa es que esperabas a otro. - Le interrumpió antes de que terminara la frase.
-No.
-No poco, Emily ¿cuándo vas a abrir los ojos? No sé porque esperas a alguien que no esperó por ti.
-Cállate, tú no sabes nada.
- Sí, sí que sé. Todos lo sabemos. ¿No te das cuenta que tienes todo? Fíjate en los que de verdad se importan por ti y no me digas que nadie. Fíjate en mi... -Susurró la última frase por lo bajo.
- Steven...
-¿ O es que no puedes? Estás hablando conmigo, de todos ellos soy yo el que ha estado siempre a tu lado. Llámalos, llamale. A él, al que tanto esperas. A ver si está contigo.- No había respuesta al otro lado, solo escuchaba, solo lloraba sin ser escuchada.
-Emily, te quiero... Y tienes que elegir... Emily piensa en tu felicidad por una vez. Piensa en ti. - Se produjo entonces un silencio entre los dos lados. Que acabó terminando.
-Hasta mañana, Emily.- Y colgó.
Emily seguía con el móvil en la oreja, mirando al frente, sin ningún objetivo al que mirar.
-Yo solo quiero... -Y antes de terminar la frase se aprtó el móvil de la oreja y lo volvió a guardar.Sin apartar la mirada del horizonte. 
Se apretó fuerte las manos, clavándose poco a poco las uñas en su palma. Cerrando los ojos, imaginando. Imaginando algo que nunca llegaría. 

''Cada vez que estés mal dilo y yo iré... esté donde esté. ''

Cogió aire y lo susurró por lo bajo. -Te necesito a mi lado... -Seguía con los ojos cerrados, no los quería abrir. Mientras que los minutos pasaban. 5 minutos exactos. Los abrió y...





                                                                                                          allí no había nadie.